| |
UN POCO DE FRESCURA NUNCA ESTÁ
DEMÁS
QUE LO DISFRUTEN

Era un día agitado, yo estaba muy nervioso por una pelea que tuve con un
amigo. Además peleé con todos en mi casa. Estaba alterado por el desorden de
mi pieza y el acumulamiento de ropa en mi closet. Necesitaba que me pusieran
una barra y ganchos para colgar, y un cajón más. Alegaba por todo, por si se
daban cuenta de mi closet, pero nada... Necesitaba espacio.
Acostado esa noche pensando en mi enojo, vi por el hueco entre las dos
cortinas mal cerradas, una estrella. Era muy luminosa. Abrí las cortinas un
poco más para verla mejor y me di cuenta que era la más brillante de todas
las estrellas que yo veía desde mi ventana. Capté también que su luz llegaba
solo a mí, me puse un poco egoísta:
-"Esta estrella me está alumbrando a mí", es solo para mí.
Luego reconocí mi personalismo y recordé a los niños pobres, que su única
alegría es ver una estrella tan bonita relucir en la noche. Entonces vi que
este astro se acercaba a mí con mucha rapidez. Aprecié ahora que no era una
estrella sino dos, gemelas, que bajaron a hablar conmigo.
Me contaron que se llamaban "Paz y Amor". Me dijeron que tenía que dar amor
a todos, ser más generoso y así todos me iban a querer mucho. Me dieron un
regalo de paz y amor, guardados en una humilde cajita, muy humilde pero
bonita.
....De repente sentí a mi mamá remeciéndome:
-"Despiértate, que hay que ir al colegio"-.
Salté de la cama y comprendí que todo había sido un sueño y que la cajita no
estaba, pero aprendí una cosa: Que esa cajita era mi alma y que tengo que
sacar lo bueno de ella para ser mejor.
Llegué al colegio a reconciliarme con mi amigo y en mi casa le pedí a mi
papá que por favor me arreglara el closet, quien lo hizo con mucho amor.
Pero lo mejor es que yo me sentí muy bien después de esto.
Autor desconocido
|
|