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En
el tumulto de mis vanos días
el brillo de mi amor es una estrella herida,
poco a poco se van cerrando mis caminos
y en ellos se deshoja amargamente
el ramillete de mis sueños más sentidos,
sabiendo que sin ti ya nada va a volver a ser lo mismo.
El perfume venenoso del olvido
con quietud indiferente lo va inundando todo,
ahora que la muerte de tu amor...
está más viva,
ahora que la vida de mi amor...
está más muerta.
Hoy ya no estás aquí y huyendo van de mi
los pececillos del amor y de la fe,
a la deriva en la corriente azul del cielo eterno,
que me arrebata la suerte de tenerte,
para perderme, para difuminarla
entre los tristes matices de ese tiempo,
que una vez que se va... no vuelve.
Y mi amor se queda en eso.
en cúmulos inmóviles de besos
que alguna vez volaron hacia ti,
como una tierna y frágil mariposa...
y fueron tornasoles para ti
como el perfume alegre de las flores.
@n@®Copyright2005 |
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