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Wilma
el huracán maligno, el engendro...
el monstruo de absurda y desconcertante furia,
con el aullido de su constante viento,
cuando aún nadie se levanta de los estragos de Stan
nos clavó los dardos venenosos
de su ojo fulgurante y vidrioso
causando la peor desgracia de las desgracias,
hiriendo y matando la sonrisa interior y la confianza,
creando así de pronto la nada,
Como un hambriento caníbal maldito
en medio de un feroz estruendo,
con su escalofriante garra
arrebató las playas del paraíso, dejando sólo rocas,
quebradas luces, espacios muertos, llorosos silencios
increíbles sueños que ahora mueren despiertos
trágicas escenas que se repiten en un lugar tras otro
y una apocalíptica imagen del armagedon
llena de islas desiertas donde pulula el sufrimiento.
Mas no sólo queda llorar
no se ha perdido todo, aún estamos vivos
y volveremos a levantarnos
animo Yucatán... Cancún... Cozumel...
vamos todos juntos a rehacer los caminos
no vamos a rendirnos al cansancio ,
vamos a buscar al buen destino
vamos a rogarle al supremo arquitecto
que nos llene de valor todo este amor
y que nos llene de esperanza
para que podamos resistir.
@N@©opyright 2005 |
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