| |
 |
|
|
Una sola
palabra que me digas
será el código perfecto entre los dos
olvidaremos todas las rencillas,
resucitaremos definitivamente nuestro amor.
Este tiempo seguro no fue en vano
sino el termómetro febril del corazón
tu me amas, yo te amo, nos amamos
y nada puede interponerse entre los dos.
Si tu cruzas los mares yo te espero,
centinela despierta siempre estoy.
En mis brazos hallarás paz y descanso,
ven ahora que el verano comenzó.
Si la vida te trató con mano dura,
seré remedio para tu dolor,
si te hartaste de vivir de sinsabores,
seré la miel que te endulce el corazón.
En la vida Dios nos muestra dos caminos
pero Él no puede tomar la decisión.
Si de veras tú me amas, ¡ven!, te espero,
la barrera inquebrantable se rompió. |
|
|
|
|
 |