|
|
¡Si! me gustas
y no creas que estoy loca.
Porque se que me deseas, y devorarías mi boca.
Que también me presientes, en todo lo que tocas.
Al sentir que mi corazón se agita, y al trote tuyo galopa.
¡Claro! que me gustas... porque me llenas de calma.
Y me transformo en jardín, con mariposas en el alma.
Te adueñas de mi sino, y un diálogo me entablas.
Que en nuestro idílico idioma ¡sobran las palabras!
Amor... ¡como me gustas! y a tu reclamo acudo.
Es ¡tanto! el placer; que salgo a la batalla sin escudo.
Me suelto los cabellos y en transparencias y desnudos.
Me veo florecer, como antes; como siempre amé todo lo tuyo. |
|