| |
 |
|
|
Cuando
mi alma te oyó
que en un murmullo suave
tu voz hasta mi llegó…
dentro de mi ser también
algo se conmovió…
El susurro que colgado
del viento hacia mi viajó
trayéndome tu angustia
y tu desesperación…
reclamándome en sueños mi amor.
Cuando mi alma te oyó
que ahogabas en llanto
tu desesperación
me sentí yo impotente
pero no; mi imaginación.
Te abracé dulcemente
transmitiéndote mi calor
sintiendo que a tu cuerpo
le devolvía el perdido vigor
y latía como antes tu corazón.
Cuando mi alma te oyó
que gritabas mi nombre
falto de fuerzas, agotado, sin voz
huyeron mis dudas,
volvió a salir el sol
y mi ser de nuevo de tu olor se impregnó
demostrándome que el tuyo
era el verdadero amor
y ya no estarás mas sólo
será un amor de a dos …
Cuando tu alma me llame
no habrá oposición
correré a tu encuentro
y expondremos ante Dios
que no somos culpables
de este amor que surgió
derribando barreras que el hombre creó
impidiendo explayarse
a este pobre corazón
que al crearnos un día El nos lo regaló. |
|
|
|
 |
|
 |