| |
 |
|
|
Hoy al
despertar y mirarme en el espejo
me vi crecido, pero lleno de sueños
tratando de preservar el niño que llevo adentro.
Cambiaron mi voz, y también mi cuerpo
pero intactos siguen mis esperanzas y sentimientos.
En un mundo donde pareciera que se carece ya de afectos.
El amor que me rodeó en mi hogar fue mi alimento
y hoy puedo decir que estoy “completo”.
Los reyes ya no pasan, y no leo cuentos
pero la magia aún perdura dentro…
Amigos que poblaron mi vida y también crecieron
hoy ya no están en mi jardín, y en vida están muertos.
Compartieron mi infancia y muchos; mis juegos
pero tomaron rumbos algunos de ellos inciertos.
Extraño el olor a tostadas al volver del colegio
y hasta la sopa de avena, para que creciera “corpulento”.
Me levanté esta mañana y me miré en el espejo
y todo esto viene a mi memoria cuando me afeito.
Mamá me llama a desayunar y me abrazo a su cuello.
No quise crecer papá; ¡como pasa el tiempo!
Es una realidad; que a veces aprisiona el pecho
y temo que ahogue al niño que tengo adentro.
Estudio y trabajo, para un día arribar a algún puerto
y atracar el barco de mi vida haciendo realidad mis sueños.
Doy gracias a Dios por ¡tantas cosas! que fui aprendiendo
que para ser leal, buen cristiano; debo tener buen fundamento
que el empeño de mis padres; frutos está rindiendo
que los límites al niño, hoy al joven le sirvieron.
Que poner el hombro, vale mas que un premio
que destacarse en la vida, es ser honrado y sincero.
Y me abro paso en esta vida, enfrentándola sin miedos
acariciando con ternura, al niño que llevo adentro… |
|
|
|
 |
|
 |