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En la torre
moldeada de mi cuerpo
y en el medio del mar de esta vida
por encima de todo ojo humano
veo una luz, que en lo alto brilla.
Las olas mecen, y agitan mi barquilla
pero miro a lo alto y olvido mi prisa
por devorar las horas, por ganar más conquistas
pues el faro está enhiesto, y su luz en lo alto brilla.
No podrán perturbarme, la paz conseguida
a fuerza de luchas preestablecidas…
Porque mi fe está centrada en un Dios que me mira
y en mi resplandece la luz, que en lo alto brilla.
La torre sigue erguida; entre pruebas sombrías
El sol que me anuncia que “primavera es brisa”
Siento un remanso de paz que se apodera de mi vida
por la seguridad de saber; que una luz en lo alto brilla. |
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