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Queda la música en la nostalgia,
Del pensamiento peregrino que cabalga
A la luz del misterio tambaleante,
Donde se deslizan las alas vaganantes
Al fulgor del arco
iris de mil colores
La vereda que recorre el silencio
Recogiendo la chispa del anhelo,
Patina el sueño en el camino,
Pues la morada lejos se encuentra
Sin lamentar la gracia de la vida,
Resbala el buqué dulcemente
Y se anida en las huellas del saber,
Cánticos deleitan las aves,
Cuando vuelan por el camino desconocido,
Y refugian en su cántico el pensar
De la tierna aroma del respiro
Bajan las brisas risueñas
Y aterrizan sobre el rocío del cielo
Que alegres adornan la morada
Del eterno peregrino silencioso. |