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Está
la ventana abierta

Y el
sol radiante y bello se asoma,
Y en
mis venas corre el vapor de tu silencio
Por
que cada nota, cada tonada fluye en este espacio
Que
agita mi cabeza,
Y
siguiendo el viaje del sonido,
Me
encontré en la cima al final,
Contemplando el sueño de las flores
Que
alegres vuelan en el balcón,
Detrás de la puerta está la vida
Esperando que salga pronto,
Y al
encuentro una caricia del viento;
Y la
luna que se marchó, junto con las estrella de la noche;
Sonrisas van y sonrisas vienen,
Ya la
mesa impaciente está,
Adornada de jazmín y canela;
Y las
manos que sostienen el altar
Con
ternura sirven las delicias en el cristal;
Ya el
tiempo inquieto está,
De
mirar la poesía en movimiento,
Y voy
corriendo a complacerlo;
Anda,
mira la bella mañana,
Coqueteando sin cesar al canto de las aves
Que
las quiere enamorar
Bendito sea el dueño del misterio y de la verdad
Que
estoy en este paraíso
Para
soñar y deleitarme con las maravilla que están aquí,
Y las
aguas cristalinas
Que
fluyen por la rivera
Van
sonriéndole al azul del cielo,
¿Hasta donde llegará la voz del suspiro?;
Y
después del infinito espacio,
Está
el fin de la imaginación
Ya el
sol fatigado está de brillar,
Y
pronto se marchará
Y las
brisas tartamudas
Aterrizan en mi frente
Y el
murmullo de la sombra comienza a viajar,
y la
mesa sigue ahí ,
Abrazando la copa transparente;
Vino
y pan están servidos,
Esperando con ansias el beso de la noche;
Rayos
de luna blanca acarician mi almohada
Y el
silencio reina alrededor
Envuelto de bendiciones comienza mi viaje hacia otras dimensiones,
Guiado por un ángel. |