ESPIRITUALES

BÚSQUEDA

 
     
  BUSCO A LA PERSONA con quien pueda hablar y que no me corte su puente de comunicación y ante quien yo pueda expresar lo que pienso, sin temor de que me mal interprete o se ofenda, y que sea capaz de decirme todo lo que opina, sin tener yo el temor de que me ofenda.

BUSCO A LA PERSONA que sepa comprender, interpretar y conocer mis errores y los acepte, pero que me ayude a corregirlos desinteresadamente.

BUSCO A LA PERSONA que no me considere su rival en ningún aspecto, que se sienta segura de si misma y que no tema la realización de sus sueños, sino que sea para mi como para ella: eterno amigo y compañero.

BUSCO A LA PERSONA que sepa ser débil cuando necesite recobrar fuerzas para la lucha diaria y que nunca piense que para alcanzar éxitos me derrote o al saberse en la cumbre me aniquile.

BUSCO A LA PERSONA que con cada amanecer realice una ilusión; que alimente con nuevas amistades su fortaleza para que una flor entregada con toda su delicadeza tenga mucho mas valor que una joya.

BUSCO A LA PERSONA que tenga abiertos los ojos a la belleza, a quien domine el entusiasmo y ame intensamente la vida, para quien cada día que Dios le conceda sea un regalo inapreciable que hay que aprovechar plenamente, aceptando el dolor y la alegría con amor.

BUSCO A LA PERSONA que sepa enfrentarse a los obstáculos y que jamás se amilane por las derrotas y para quien los contratiempos sean más estímulos que adversidades y que sienta la necesidad de demostrar su constancia y perseverancia.

BUSCO A LA PERSONA que sea fiel a pesar de las más absurdas tentaciones.

BUSCO A LA PERSONA que conozca su fortaleza y comprenda mi debilidad, pero que jamás se aproveche de ello.

BUSCO A LA PERSONA que no pretenda lo que no ha ganado ni merecido, pero que siempre se esfuerce para servir desinteresadamente.

BUSCO A LA PERSONA que se interese verdaderamente por los ascensos y los triunfos de los demás; que esté dispuesto a infundir ánimos, callar defectos sin comentar las deficiencias y faltas de los demás, que no regañe y reprenda constantemente, y sepa tratar a los amigos y parientes con bondad y cortesía. Porque lo importante no es la cara que uno tiene, sino la cara que pone.

Es muy reconfortante encontrar estos aspectos en seres humanos comunes y corrientes como tú y como yo.

Yo la busqué y la encontré.

Pero no es fácil de hallar.

Por eso, cuando la encuentras, debes cuidarla como el tesoro que es.
 
     


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