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 Elimina
de tu vida los números que no son esenciales. Esto incluye,
edad, peso y altura. Deja que tu médico se preocupe por
ellos.
No
digas que no tienes suficiente tiempo.
Mira
los ojos de la persona con quien hablas.
No
tengas miedo de decir: no sé.
Una
hora de inmenso placer sustituye, con tranquilidad, tres
horas de sueño perdido. El placer recompensa más que el
sueño. Por eso, no pierdas una buena oportunidad de
divertirte.
Ten
un sueño tras otro y trabaja para realizarlo.
Que
no te venza el miedo. La mayor parte de las cosas a las que
tememos nunca suceden.
Mantén
una mente abierta; discute pero no pelees (es posible no
estar de acuerdo con alguien sin ser desagradable).
Haz
pocas cosas pero hazlas bien.
Sé
siempre el primero en decir "hola".
Mantén
amistades alegres. Los gruñones te bajan el ánimo.
No
dejes que tus posesiones te posean.

Agradece,
aprecia, reconoce.
Olvida
contar hasta 10. Cuenta hasta 1000 antes de hacer o decir
algo que empeore las cosas.
Sé
tú mismo abiertamente.
Disfruta
de un buen abrazo al día.
Invítate
a salir de vez en cuando y disfruta de tu propia compañía.
Aprende
a decir no, sin sentirte culpable, o creer que lastimas a
alguien.
Querer
agradar a todos es un desgaste enorme.
Reconoce
la hora acertada de salir de una cena, levantarse del palco
y dejar una reunión. Nunca pierdas el sentido de la
importancia sutil de salir a la hora correcta.
Pasa
al menos 10 minutos al día en silencio. En paz y serenidad.
Mantente
aprendiendo cosas nuevas. Aprende mas sobre computadoras,
artes manuales, jardinería, lo que sea. Nunca permitas que
tu cerebro sea holgazán.
Ten
en cuenta que los grandes amores y logros entrañan un gran
riesgo.
Si
pierdes, no pierdas la lección.

Respétate
a ti mismo.
Rodéate
de cosas que amas, ya sea la familia, mascotas, música,
plantas, pasatiempos, lo que sea. Tu casa es tu refugio.
Respeta
a los demás.
Responsabilízate
de tus acciones.
Recuerda
que, a veces, no conseguir lo que quieres es un maravilloso
golpe de suerte.
Las
lágrimas son naturales. Súfrelo, laméntalo y luego sigue
adelante.
No
te enrolles en un viaje de culpabilidad. Tomate un viaje a
otro país, al centro comercial, o a otro pueblo cercano,
pero NO a donde te lleve la culpa.
No
permitas que una pequeña discusión empañe una gran relación.
Es
necesario tener siempre a alguien en quien puedas confiar y
con quien hablar abiertamente.
Cuando
te des cuenta de que has cometido un error, toma
inmediatamente las medidas necesarias para corregirlo.
 Abre
tus brazos al cambio, pero no abandones tus valores.
Recuerda
que, a veces, el silencio es la mejor respuesta.
Vive
una buena vida honrada. Después, cuando seas mayor y mires
hacia atrás, serás capaz de disfrutarla de nuevo.
Un
entorno de amor en tu hogar es la base de una buena vida.
Cuando
no estés de acuerdo con tus seres queridos, preocúpate
únicamente por la situación actual. No hagas referencias a
anteriores disputas.
Comparte
tus conocimientos. Es la forma de lograr la inmortalidad.
Sé
bueno con la Madre Tierra.
Una
vez al año, acude a un lugar al que nunca hayas ido antes.
Recuerda
que la mejor relación es aquella en la que el amor mutuo es
mayor que la necesidad mutua.
Juzga
tu éxito en función de aquello a lo que has renunciado para
conseguirlo.
Ama
y cocina con absoluto derroche.
Tu
familia NO eres tú, está junto a tí, compone tu mundo pero
no es tu propia identidad.

Haz
una buena acción al día.
Enfrenta
cada problema según llega. De todas maneras sólo puedes
manejarlos uno a uno.
Cuando
hagas una mala acción, perdónate.
Siempre
hay alguien a quien querer. Búscalo.
Antes
de decirle algo a alguien, pregúntate a ti mismo tres cosas:
1. ¿Es verdad?
2. ¿Es algo amable?
3. ¿Es algo necesario?
Cada
día haz algo fuera de la rutina.
Aprende
a callar, a contemplar y a sorprenderte.
Separa
los problemas reales de los imaginarios y elimínalos, porque
son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso
para cosas más importantes.
No
te seas infiel en ningún sentido.
Se
un buen oyente. Sólo cuando escuchas, obtienes ideas
diferentes a las que tienes.
Identifica
tus dones y vívelos a plenitud.

Reconoce
que es lo que te pone de mal humor. Ponte de mal genio sólo
cuando valga la pena.
De
cada adversidad busca qué puedes aprender.
Pide
ayuda siempre que sea necesario.
No
busques a quien culpar.
Deja
que tus virtudes hablen por sí mismas, deja que se
manifiesten siempre...
No
te lleves los problemas a la cama. Son malos compañeros del
sueño.
No
busques respuestas, busca preguntas.
No
es suficiente oír, aprende a escuchar.
Alimenta
tu mente con pensamientos y recuerdos agradables.
Planea
tu día, pero deja siempre un buen espacio para cualquier
imprevisto, conciente de que no todo depende de tí.
Haz
promesas que puedas cumplir y guárdalas fielmente
Pregúntate
diariamente: ¿qué aprendí hoy?
No
le quites la esperanza a alguien.
Los
grandes amigos no se pierden en pequeñas disputas, si se
pierden es porque no eran amigos, y mucho menos grandes...
En caso de duda, sigue el olfato que te indique tu propia
nariz...
 Aprende
a expresar tus sentimientos en voz alta. A las personas que
amas, DÍSELO en cada oportunidad que tengas.
Reconcíliate
con tu pasado y acéptalo como tal.
No
te dejes caer por la frustración. La autocompasión sólo
interfiere con las acciones positivas.
Practica
la aceptación, el desapego y la flexibilidad.
Aprende
a empatizar, a estar con el otro.
Nunca
pierdas la oportunidad de felicitar o alentar a alguien.
Vive
ya las historias que contarás a tus nietos.
La
vida no se mide por los descansos que tomamos, sino por los
momentos que te roban el aliento.
Levántate
temprano y agradece el nuevo día.
Da
a la gente más de lo que espera.
Niégate
a hablar negativamente de los demás.
Ama
tu trabajo y respeta a las personas con quien lo haces.
Disfruta
los momentos de soledad.
No
esperes que el dinero te traiga felicidad.
No
cargues con resentimientos. Lo que pasó, pasó. No revivas el
ayer. Él ya se ha ido para siempre. Concéntrate en lo que
está pasando en tu vida y sé feliz ahora.
 Ten
objetivos y metas claras.
Sonríe
siempre
Mantén
un corazón de niño
Ten
confianza y orgullo de tí mismo.
Respeta
a los débiles.
Consiéntete
algunas veces.
Come
solamente lo necesario para sentirse bien.
Duerme
solamente cuando tenga sueño. Aprovecha tu día.
No
pierdas tiempo en discusiones inútiles.
Desiste
de meterte en la vida de otros. No tomes prestado los
problemas de los demás. Ellos pueden manejarlos mejor que
tú.
Haz
lo que siempre quisiste hacer, y no lo hiciste por
vergüenza.
Ten
siempre presente a que viniste a este mundo.
La
única persona que estará con nosotros toda la vida, somos
nosotros. VIVE mientras tengas vida.
No
dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin
haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No
te dejes vencer por el desaliento.

No
permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es
casi un deber.
No
abandones las ansias de hacer de tu vida algo
extraordinario.
No
dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden
cambiar el mundo.
Pase
lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos
de pasión.
La
vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos
enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia
historia.
Aunque
el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú
puedes aportar una estrofa.
No
dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.
No
caigas en el peor de los errores: El silencio. La mayoría
vive en un silencio espantoso.
No
te resignes.
Valora
la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía
sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de
nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.
 Disfruta
del pánico que te provoca tener la vida por delante. Vívela
intensamente, sin mediocridad.
Piensa
que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin
miedo.
Aprende
de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos
precedieron te ayudarán a caminar por la vida.
Entiende
de una vez por todas, definitivamente y en conclusión que TÚ
ERES LO QUE HAGAS DE TÍ MISMO. |
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