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El mayor trata de renovarse cada día que comienza.
El viejo se
detiene a pensar que ese puede ser el último de sus días y se deprime;
porque mientras el mayor pone la vista en el horizonte, donde sale el sol
que ilumina sus esperanzas, el viejo mira las sombras del ayer.
En suma, las diferencias están en el espíritu y en el corazón. |
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