A continuación escucharemos “Educación Sexual Moderna”, de Guido
Allialtri, compositor y monje capuchino. Previamente, leeremos
algunas anotaciones que figuran en su diario íntimo. Dice: “Es
dura la abstinencia. Yo todavía soy joven y fuerte, y a veces me
cuesta evitar los pensamientos impuros. Trato de distraerme, de
descargar energías: corto leña, corro por el campo, me trepo a
las paredes, veo visiones, oigo audiciones. Esta mañana, estando
solo en mi celda, escuché todo un programa de las Spice Girls...
¡y no tengo radio! Para colmo me encomendaron que compusiera un
cántico de educación sexual para los jóvenes... que Dios se
apiade de mí”.
Los jóvenes que desean salvarse deben seguir nuestro consejo para tener una vida apacible. Ahora que están creciendo ya pueden saber muchas cosas, para que tengan buena información les cantaremos esta alegre canción: dubi dubi du.
Ya es hora de hablar de sexo, y podrán evitarse daños. Ya tienen edad suficiente, ya van a cumplir treinta años, dubi dubi du.
Lo primero de lo que hay que hablar es de lo que hacen el hombre y la mujer.
Hay que nombrarlo bien clarito para que se pueda entender. eso se llama...
dubi dubi du.
Cada vez que salgas con un desconocido y hagas el... dubi dubi du no debes descuidarte, debes tener cuidado,
porque puedes contagiarte ¡porque es pecado!
El principal riesgo de contagios es cuando se hace dubi dubi a lo loco
En el matrimonio no hay peligro ¡claro!, porque se hace muy poco.
Y el peligro se agrava para esos pecadores que en lugar del dubi dubi les gusta el daba daba.
El uso del preservativo es un método moderno, contra el contagio es efectivo,
pero te vas al infierno.
Los jóvenes que desean salvarse deben seguir nuestro consejo para tener una vida apacible, amen, amen, amen... lo menos posible.