
Acompañada y a la distancia
sustentada en tu recuerdo
surge esta idea loca:
"atarte sin contemplación y aliento"
Y en esta aproximación percibo
de tu piel el embrujo
ese olor a almizcle y jazmín
que sobre mi piel yo quiero.
Entre tantos suspiros
el calor me sofoca
estoy presa del desvarío
y tus manos son el mejor abrigo.
Y suelto los suspiros
al destino de tu soñada alcoba;
soy muy feliz recordando
al gestor de mis hermosos días.
Gloria Jaque Galfán
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