| |
| |
|
|
| |
Nunca estás!
Pero yo sigo aquí...
Esperando a que regreses
y entre pétalos de rosas
me regales tus caricias
me vistas de primaveras
me arropes con lo que sientes.
Nunca estás!
De cuerpo presente,
pero tu esencia y tu imagen
palpitan constante en mi mente,
y me recorren por dentro
haciendo nido en mi vientre.
Nunca estás!
Mas, siempre te llevo conmigo
prendido a mi falda
a mi costado,
como una flor entre mis senos
en el calor de mis manos.
Y en mis noches
me arrebatas cada sueño
y alborotas mis sentidos,
y me penetras muy hondo
explorando mis caminos...
Nunca estás!
Pero te imagino
acostado entre mis brazos
absorbiendo mis suspiros.
Y este fuego que despiertas
continua encendido,
y te reclamo en mi cuerpo
entre espasmos y latidos.
Entre mis sabanas blancas
te busco una y mil veces,
aunque no estás te disfruto
muerdo mis labios te vivo...
Y grito tu nombre entre dientes.
Maria Eimil |
|
| |
|
|
|
 |