POEMAS

LA BALADA DEL DIABLO Y DE LA MUERTE

 
 

 

 
 

Estaba el diablo mal parado

en la esquina de mi barrio
ahí donde dobla el viento

y se cruzan los atajos.
Al lado de él estaba la muerte

con una botella en la mano.
Me miraban de reojo

y se reían por lo bajo.

Y yo que esperaba no sé a quién

al otro lado de la calle del otoño
una noche de bufanda

que me encontró desvelado,
entre dientes oí a la muerte

que decía así:


"Cuántas veces se habrá escapado

como laucha por tirante
y esta noche que no cuesta nada,

ni siquiera fatigarme,
podemos llevarnos un cordero

con solo cruzar la calle".

Yo me escondí tras la niebla

y miré al infinito,
a ver si llegaba ese

que nunca iba a venir.
Estaba el diablo mal parado

en la esquina de mi barrio,
al lado de él estaba la muerte

con una botella en la mano.

Y temblando como una hoja,

me crucé para encararlos,
y les dije: "Me parece que esta vez

me dejaron bien plantado".
Les pedí fuego y del bolsillo

saqué una rama pa´convidarlos
y bajo un árbol del otoño

nos quedamos chamuyando.

Me contaron de sus vidas,

sus triunfos y sus fracasos,
de que el mundo andaba loco

y hasta el cielo fue comprado.
Y más miedo que ellos dos,

me daba el propio ser humano.

Y yo ya no esperaba a nadie,

y entre las risas del aquelarre
el diablo y la muerte

se me fueron amigando.
Ahí donde dobla el viento

y se cruzan los atajos,
ahí donde brinda la vida

en la esquina de mi barrio.

Gustavo Napoli
-La Renga-

 
 

 

 


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