POEMAS

TU ALMA Y MI TIERRA

 
     
  Echó raíces tu alma en tierra seca y árida;
Contra vientos y mareas te abriste zanja,
y supiste del suspiro que encierra el hueco de mi tierra.

Templaron tus llantos la sed de mi sequía
hicieron tus fuerzas ceder a mis pedregales,
inmersos en un mar de inútil tierra.

Ayer fuiste despojo de buenas y fértiles cosechas.
Hoy tu ancla recala en mi fondo,
despertando vida en tierra muerta.

Los surcos del arado, como olas,
te negaban en su hondura navegar,
y caíste en tierra muerta, que es la mía,
y sin poder darte la vida, te aferraste a ella.

Ahora son tus frutos mi alimento,
es tu sabia la sangre que corre por todas mis venas.
Penetra tus raíces mucho más en mi suelo,
para que así, si murieses, quedemos en abrazo eterno.

Cúbreme de tu sombra y no permitas otra semilla
porque en mi tierra no podrá tener la vida.
Pues tú eres el alma de aquella,
aquella mi tierra: árida, seca y fría.

Ángel P. Blázquez
 
     


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