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DEFINICIÓN BÁSICA
Las
artes textiles se han utilizado desde la antigüedad en objetos de uso
personal, y en objetos de uso doméstico.
Este término fue aplicado originalmente a las telas
tejidas, pero hoy se utiliza también para filamentos, hilazas e hilos
sintéticos, así como los materiales tejidos, hilados, fieltrados,
acolchados, trenzados, adheridos, anudados o bordados que se fabrican a
partir de los mismos. También se usa para referirse a telas no tejidas
producidas mediante la unión mecánica o química de fibras.
La producción y distribución de textiles es
relativamente complicada. Según el tipo de tela, la materia prima -tanto
las fibras vegetales o animales como los productos químicos- puede
prepararse de forma independiente o como etapa preliminar en la
fabricación de la tela; por tanto, el número de procesos distintos
implicados en la producción varía según cada producto textil.
La primera etapa en la fabricación de textiles implica
la producción de la materia prima, ya sea el cultivo de algodón, lino u
otras plantas, la cría de ovejas o gusanos de seda, o la producción
química de fibras; a continuación, la fibra se hila y posteriormente se
usa el hilo para tejer las telas. Después del teñido y el acabado, el
material puede suministrarse directamente a un fabricante de productos
textiles o a un minorista que lo vende a particulares que confeccionan
prendas de vestir o ropa de casa como cortinas y tapicerías.
Además de prendas de vestir y objetos domésticos, los
textiles se usan en productos industriales como filtros para
acondicionadores de aire, balsas salvavidas, cintas transportadoras,
carpas, neumáticos de automóvil, piscinas, cascos de seguridad o
ventiladores de mina. En muchas aplicaciones los textiles con
recubrimientos protectores de plástico proporcionan mayor flexibilidad,
menor peso y mejores resultados que los metales. Aunque para los
productos industriales se utiliza toda clase de fibras, muchos son
fabricados con una combinación de fibras sintéticas sobre una base de
algodón. Las fibras sintéticas hacen que la tela sea resistente al moho
y se seque rápidamente, mientras que el algodón, más barato, proporciona
volumen y estabilidad.
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