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DEFINICIÓN BÁSICA
Representación
gráfica por medio de líneas, trazos y sombras, obtenida mediante lápiz,
pluma u otro objeto semejante.
La delineación de la forma sienta las bases de todas
las artes visuales (incluso la escultura), por lo que el dibujo es una
de las ramas más importantes de estudio en las escuelas de arte y
arquitectura,
así como en las de ingeniería.
Las técnicas de dibujo varían según el medio empleado.
Durante siglos los dibujos se han hecho sobre muchas clases de
superficies, desde paredes de cavernas, objetos de arcilla, yeso,
papiros, pergamino, seda, tablas, bloques de piedra y láminas de metal
y, especialmente, sobre papel de diferentes consistencias y tonos.
Los utensilios de dibujo más comunes son el lápiz, la
pluma o el pincel, y la tinta, el clarión o crayón negro o rojo y el
carboncillo. La pluma es el más riguroso de todos ellos, ya que produce
una señal indeleble difícil de alterar. Para expresar los colores se
utilizan puntos, líneas muy apretadas y sombreado cruzado.
El dibujo de los objetos visibles consiste
esencialmente en el registro de la impresiones recibidas a través de la
vista. Sin embargo, dado que no es posible presentar en un plano todos
los aspectos visibles de un objeto, el arte del dibujo radica en la
sugerencia, estimulando la imaginación del espectador para aportar lo
que falta en la representación. La elección sobre qué registrar y qué
omitir requiere una sensibilidad visual que se desarrolla sólo con la
experiencia. Los diferentes estilos de dibujo se distinguen por las
formas en que se superan las limitaciones que impone el material
monocromático con el que se trabaja. |
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