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DEFINICIÓN BÁSICA
Arte
que estudia la combinación de los elementos ornamentales domésticos y de
trabajo, normalmente desde una perspectiva tanto práctica como estética.
La decoración se aplica a interiores privados, como edificios o viviendas
unifamiliares, y públicos, como salas de conciertos, bancos, oficinas,
teatros, restaurantes, hoteles y lugares de culto.
El decorador dispone de una amplia gama de elementos
decorativos para crear diferentes efectos, cuyo conjunto debe
armonizarse en un esquema coherente y agradable. Entre estos elementos
decorativos se encuentran los puntos de luz, los colores, las telas, los
acabados de suelos (pisos) y paredes, los accesorios y el mobiliario.
La luz (natural, artificial o una combinación de ambas)
influye considerablemente en el ambiente de la habitación y es un
elemento básico a tener en cuenta a la hora de elegir los colores. Los
colores fríos (azul, verde y gris), los colores cálidos (rojo, amarillo
y anaranjado), los colores fuertes y violentos (rojo, castaño oscuro,
púrpura y negro) y los colores discretos (beige y rosa) definen el
ambiente de una habitación. Algunos colores (en especial el blanco y los
colores fríos y claros) crean la ilusión de un espacio mayor, mientras
que otros (como el negro y los colores cálidos y oscuros) parecen
reducirlo. Variando el tono y la intensidad de un color puede
conseguirse que éste se integre de forma discreta o que destaque de
forma poderosa de los demás colores. Un objeto pequeño puede resaltar en
una habitación si su color contrasta con el color de fondo de la
habitación.
La textura de tapizados y recubrimientos es otro
elemento importante. La pizarra, el ladrillo, el cristal, la escayola o
yeso, la madera barnizada, el linóleo, el chintz, el damasco, el lino,
la seda y la lana, todos ellos presentan texturas que pueden ser
utilizadas para crear un efecto diferente.
Las proporciones de un mueble deben armonizar con el
tamaño de la habitación y con las demás piezas del mobiliario; las mesas
y armarios o roperos, además de tener un diseño estético, deben
adaptarse (en cuanto a altura y tamaño) a los sofás y las sillas
existentes. Las lámparas deben iluminar los lugares de lectura,
proporcionar una iluminación general adecuada y crear efectos especiales
en determinados puntos. La decoración de las paredes debe situarse a la
altura de los ojos (estando sentado o de pie, según se desee) y teniendo
en cuenta los demás objetos de la habitación. Los muebles de diferentes
colores y texturas deben situarse de forma que la habitación en su
conjunto no quede descompensada. También es importante en una habitación
la colocación adecuada de estantes y armarios.
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